Nuevo Censo Revela Tres Veces Más Amazonas Lilacinas de lo Esperado

29 Jul 2025
Hasta hace poco, la Amazónica Lilacina, un ave críticamente amenazada, estaba por desaparecer. La deforestación y la captura ilegal para el comercio de mascotas empujaron a esta lora  de brillantes colores, que solo se encuentra en los bosques secos de la costa ecuatoriana, al borde de la extinción. Las poblaciones locales desaparecían rápidamente. Pero un nuevo censo reveló la existencia de más de 4.000 individuos, ¡tres veces más de lo que se había estimado! Para una especie tan cercana a extinguirse, esta no es solo una buena noticia: es una segunda oportunidad.  

 

Del 27 al 29 de mayo de 2025, Fundación Jocotoco lideró el Segundo Censo Nacional de la Amazona Lilacina en Ecuador, en colaboración con organizaciones locales y comunidades. En las provincias de El Oro, Guayas, Manabí y Santa Elena, el objetivo fue estimar la población actual, monitorear los cambios en su distribución y fortalecer las estrategias de conservación a largo plazo.

El resultado fue extraordinario y superó todas las expectativas: se contabilizaron 4.073 individuos, casi cuatro veces más que la estimación global realizada hace apenas ocho años. Nuestra reserva Las Balsas, uno de los principales refugios de la especie, albergó 3.726 individuos, lo que representa el 91% del total mundial. Estos resultados demuestran que aún hay esperanza para esta especie críticamente amenazada.

La Importancia de los Dormideros

Cada noche, al caer el sol, las Amazonas Lilacinas se agrupan para dormir en árboles grandes, usando repetidamente los mismos sitios como dormideros. Estos espacios no solo brindan un lugar seguro para descansar, sino que también cumplen una función social: son puntos de encuentro y comunicación.

Sin embargo, los árboles lo suficientemente grandes como para servir de  dormideros, son cada vez más escasos. A menudo son talados para madera o eliminados para dar paso a pastizales y otros usos agropecuarios.

Nuestros conteos se realizaron en un número limitado de dormideros ya conocidos. Aunque en años anteriores se obtuvieron estimaciones altas en algunos sitios, esta es la primera vez que logramos confirmar los números mediante un conteo global y simultáneo.

Innovación Tecnológica

Si bien los conteos se hicieron mediante observación visual, la innovación tecnológica fue clave para verificar su exactitud. Instalamos cámaras de video en los dormideros para grabar la llegada de las bandadas. Desarrollamos programas de aprendizaje automático (machine learning) capaces de contar las loras en los videos.

Actualmente, estamos desarrollando un modelo escalable y replicable para monitorear otras especies amenazadas utilizando cámaras de video e inteligencia artificial para la identificación automática.

 

En el caso específico de las Amazonas Lilacinas, muchas llegan a los dormideros después del anochecer, lo que dificulta su conteo visual o mediante video. Por eso, esperamos implementar un sistema piloto que utilice drones, cámaras infrarrojas e inteligencia artificial para identificar individuos en la noche, logrando conteos aún más precisos.

Colaboración Multisectorial

Este censo fue posible gracias a una amplia colaboración. Los equipos de campo monitorearon sitios clave en Santa Elena, El Oro, Guayas y Manabí. Los conteos fueron realizados por Jocotoco, Pro-Bosque y el MAATE (Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica de Ecuador), con el apoyo invaluable de organizaciones comunitarias locales en cada provincia.

 

 

Fundamentados  en el conocimiento existente y los recientes resultados del censo, estamos fortaleciendo nuestras estrategias de conservación. El monitoreo en la reserva Las Balsas continuará de forma regular, aunque con menor frecuencia (una o dos veces por semana), lo que nos permitirá enfocar esfuerzos en encontrar nuevos dormideros de uso estacional. Además, realizaremos censos nacionales cada tres años, ajustando esta frecuencia conforme comprendamos mejor el comportamiento y distribución de la especie.

Un Futuro Compartido

La participación activa de las comunidades locales y de los aliados técnicos será crucial para sostener estos esfuerzos a largo plazo. Este censo no solo ofrece evidencia concreta de una posible recuperación de la Amazona Lilacina, sino que también valida un enfoque colaborativo y basado en datos, que integra ciencia, tecnología y liderazgo local.

Con tu apoyo continuo, podemos proteger a esta especie críticamente amenazada y aplicar estos aprendizajes a otras especies vulnerables. Ayúdanos a ampliar este éxito: proteger su supervivencia es proteger la naturaleza y los ecosistemas saludables. Dona hoy.