Pachay de Galápagos redescubierto en la Isla Floreana después de casi dos siglos

27 Feb 2025
La Fundación de Conservación Jocotoco, la Fundación Charles Darwin (FCD), y la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) se complacen en anunciar la presencia confirmada del Pachay de Galápagos, Laterallus spilonota, en la Isla Floreana. Este redescubrimiento marca el primer registro oficial de la especie en la isla desde que Charles Darwin la documentó por primera vez en su visita de 1835.


El Pachay de Galápagos, un ave terrestre endémica del archipiélago, ha sido gravemente afectado por especies invasoras. La Isla Floreana, históricamente invadida por cerdos, cabras, vacas, perros y, recientemente, por gatos y roedores invasores, sufrió algunos de los peores impactos antes de la creación del parque nacional en 1959. Se cree que estos depredadores y competidores introducidos desempeñaron un papel clave en la disminución de la fauna nativa, incluido el Pachay de Galápagos.


A pesar de múltiples estudios extensivos y repetidos, incluido uno realizado en 1987 por el científico Daniel Rosenberg con grabaciones de reproducción en 150 localidades, la especie no se detectó en la isla. Desde entonces, no se habían registrado avistamientos ni registros acústicos, lo que llevó a muchos a creer que la especie estaba extinta, localmente. Aunque hubo informes anecdóticos que sugerían su posible existencia, su presencia en Floreana no había sido confirmada hasta ahora.


El Pachay de Galápagos es un ave pequeña que pesa entre 35 y 45 gramos, con plumaje gris oscuro, dorso marrón, ojos rojos y finas motas blancas en la parte trasera del cuerpo. Los juveniles son mayormente grises y carecen de las motas blancas. Clasificado como "Vulnerable" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), actualmente se encuentra en Fernandina, Isabela, Pinta, Pinzón, Santa Cruz y Santiago. Su persistencia en Floreana y San Cristóbal, donde se sabía que existía, ha sido un misterio durante mucho tiempo. Es un ave esquiva que suele esconderse en la vegetación densa, como pastizales altos y densos matorrales. Emite una variedad de vocalizaciones, incluidos chasquidos, chirridos y traqueteos prolongados, y en el pasado habitaba tanto las tierras altas como las zonas costeras de manglar.


Durante su más reciente expedición anual de monitoreo de aves terrestres en la isla, el equipo de investigación de la FCD y guardaparques de la DPNG registraron la presencia de esta ave en tres sitios distintos dentro de la zona de transición de Floreana, un pastizal cubierto de árboles de guayaba, lejos de las zonas agrícolas. Los hallazgos confirmados incluyen seis registros acústicos, dos avistamientos visuales y una fotografía. Todos estos sitios han sido monitoreados anualmente por la FCD desde 2015 como parte de sus estudios poblacionales a largo plazo de aves terrestres y en un esfuerzo por encontrar las cuatro especies de aves desaparecidas de Floreana, incluido el Pachay de Galápagos. Sorprendentemente, esta es la primera vez que la especie ha sido registrada, después de 190 años.


"Este es un redescubrimiento increíble," dijo Birgit Fessl, investigadora principal del programa de conservación de aves terrestres en la Fundación Charles Darwin. "Hay dos posibles explicaciones para estos nuevos registros: o bien el Pachay de Galápagos recolonizó la isla, o nunca estuvo realmente extinto, pero permaneció sin ser detectado debido a su población extremadamente baja. Esta última hipótesis es la más probable, ya que estas aves no son buenas voladoras y su presencia en múltiples sitios sugiere que siempre han estado allí, solo que en números muy reducidos."


Este redescubrimiento representa un avance significativo para el Proyecto de Restauración de Floreana, que había identificado al Pachay de Galápagos como una de las 12 especies localmente extintas destinadas a la reintroducción. Este hallazgo ocurre un año después de que a finales de 2023 se implementó la campaña de dispersión del cebo para la erradicación de especies invasoras a gran escala, liderada por la DPNG y la Fundación Jocotoco, con el apoyo de Island Conservation y otros socios. La campaña eliminó con éxito la mayoría de los gatos ferales y roedores de la isla. Estos esfuerzos probablemente jugaron un papel clave en la creación de un ambiente más seguro para la reaparición y recuperación de la especie.


"Este hallazgo demuestra que los ecosistemas pueden recuperarse si se le da la oportunidad. La erradicación de especies invasoras ha permitido que una especie que creíamos extinta localmente vuelva a ser parte del entorno de Floreana," afirmo Arturo Izurieta, director de la DPNG.


Víctor Carrión, coordinador de restauración de islas para el Programa Galápagos de la Fundación Jocotoco, destacó la importancia de este momento: "La eliminación de especies invasoras marca un antes y un después para la biodiversidad de Floreana. Es muy probable que el impacto que se ha provocado en las poblaciones de roedores y gatos ferales hayan proporcionado un ambiente más seguro para la supervivencia del Pachay de Galápagos y, potencialmente, para el aumento de su población. Este redescubrimiento nos da una gran esperanza para los esfuerzos de restauración de la isla."


Los próximos pasos incluirán el muestreo genético para determinar si la población recién registrada en Floreana pertenece a un linaje reintroducido o si es una población remanente que logró sobrevivir sin ser detectada durante casi dos siglos. De cualquier manera, este redescubrimiento representa un hito importante en los esfuerzos en curso para salvaguardar la biodiversidad de las Islas Galápagos.