Guardián de las Alturas: La historia de Fernando Males en Chakana
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"Yo soy de Pintag, mis padres también. Mi padre es nativo de la zona donde ahora está la reserva y trabajó en la Hacienda Antisanilla. Mi abuelo era del área de la laguna de Secas, así que mi familia ha estado en este sector desde siempre. Ellos nos han compartido sus vivencias de chagras (gente del campo con gran habilidad como jinetes) y desde niños nos criaron montando a caballo, aquí en el páramo. Ahora mi familia también vive aquí, mis dos hijas y mi esposa Cristina que trabaja en ecoturismo. Chakana es muy importante en mi vida" cuenta Fernando.
En Chakana, como parte de las acciones de conservación, establecimos una alianza con la asociación de Chagras de Pintag, para realizar patrullajes y evitar la caza y pesca ilegal de especies protegidas, como el cóndor o el oso de anteojos.
"Mis padres tienen una propiedad al frente de Chakana y mi papá es de la asociación de Chagras de Pintag. Por ellos conocí la fundación. Yo trabajaba primero para la asociación cuidando el ganado, pero siempre tenía la ilusión de trabajar en Jocotoco, hasta que finalmente se me presentó la oportunidad de ser guardaparque y ahora puedo cuidar del páramo, los animales y las plantas y crear conciencia en las personas de la comunidad" explica Fernando.
Nuestra reserva forma parte del área de amortiguamiento del Parque Nacional Antisana y del gran mosaico de conservación que incluye los Parques Nacionales Sumaco Napo-Galeras y Cayambe-Coca. El área protegida total es de más de 600.000 hectáreas.
En este entorno, desarrollamos varias acciones para la protección de especies amenazadas, entre ellas un proyecto de conservación del oso de anteojos, en colaboración con la Universidad San Francisco de Quito, en el cual nuestros guardaparques participan activamente. Fernando comparte su experiencia en el proyecto:
"Me gusta mucho cuidar a los osos de anteojos aquí en Chakana. Hemos aprendido a usar las cámaras trampa y a distinguir las marcas de cada oso y así poder identificarlos. Un día vi a una osa con su osito bebé. Fue en 2016. El osito tenía una marca en la frente y decidimos llamarle Rayito. Era muy activo y le gustaba jugar en el páramo. Luego, su mamá lo dejó solo para que ya inicie su vida adulta y hace un año, le vimos con una hembra, con la que se había unido para aparearse. Entonces, he visto crecer a Rayito aquí en Chakana".
Rayito es el primer oso al que el equipo de investigadores logró colocar un collar GPS que permite monitorear sus movimientos y tomar las acciones necesarias para la protección de esta especie, en un trabajo conjunto sustentado en la investigación científica, los avances de la tecnología y apoyado por la participación activa de las comunidades.
"Yo quiero pedirles a las personas que nos ayuden a cuidar a los osos de anteojos porque son animales maravillosos y si no los protegemos se pueden extinguir. Es necesario que los apoyemos para que tengan lugares seguros en nuestros páramos.Ellos no causan ningún daño. Hay que aprender a convivir con ellos y cuidarlos. Yo quiero seguir participando en proyectos de fauna y de cuidado de los mamíferos y los cóndores y de toda la belleza que tiene Chakana" dice Fernando con gran emoción, dejando entrever la gran pasión con que realiza su trabajo.
Fernando Males, nos invita a cuidar a estas maravillosas criaturas y su entorno. Ahora te invitamos a unirte a esta causa. Tu donación ayudará a mantener seguros a los osos de anteojos. ¡Dona hoy y sé parte de la misión de proteger la belleza única de Chakana y su invaluable diversidad biológica!