Aprendiendo cómo involucrar a los jóvenes en la conservación mediante la observación de aves
Felipe Rosero
Uno de los retos que tenemos en Fundación Jocotoco, además de las acciones directas que hacemos en campo, es involucrar activamente a las poblaciones aledañas a nuestras reservas en la conservación ambiental a mediano plazo. Ellos son clave en la protección sostenible de los ecosistemas que resguardamos en Jocotoco, sirviendo de punto de apoyo y vocería de la conservación a nivel local. Todo esto teniendo en cuenta que ellos son los primeros beneficiados de contar con un área conservada y biodiversa que les garantiza mejor calidad de vida, como el acceso a fuentes de agua potable.
Por eso, en mayo parte de nuestro equipo de guardaparques, provenientes de nuestras reservas Buenaventura, Ayampe, ACMUS Palanda y Narupa, viajó a Manizales, Colombia. Todos ellos cuentan con proyectos activos de monitoreo de aves migratorias y, en el caso de Narupa, ayudar al desarrollo de proyectos de turismo comunitario con las comunidades kichwas.
Durante una semana de trabajo, nuestro equipo aprendió como el Proyecto Paisajes Sostenibles, administrado por Vivo Cuenca, ha logrado involucrar a la población infantil y juvenil en la observación de aves, con herramientas tan innovadores como el "rap de la conservación" o el uso de guías de observación de aves muy didácticas.
Tal fue el nivel de éxito de este proyecto en Manizales, que los niños se convirtieron en embajadores y voceros en sus familias, ayudando a concientizar a los adultos, como en el caso de uno de los niños, hijo de uno de los cazadores de la zona, que permitió crear un puente de comunicación y entendimiento entre los cazadores y los ambientalistas.
Algo parecido es lo que nuestro director general, Martin Schaefer, comenta en el nuestro Reporte de Impactos de Conservación 2021 sobre cómo una de las vecinas de la reserva Narupa, tras conocer y aprender a observar aves, destinó la mitad de su hacienda ganadera como un refugio para las aves migratorias que arriban a esta zona, como la amenazada reinita cerúlea.
Este tipo de intercambios ayudan a generar sinergias con otras organizaciones hermanas con la finalidad de compartir buenas prácticas y aprender de las experiencias obtenidas en áreas específicas, facilitando así oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional de nuestros equipos de campo.
