Posible especie de magnolia identificada sorpresivamente en Buenaventura
Patricio Mena
Era el último día de expediciones en Buenaventura y nuestro equipo estaba cansado de caminar en la lluvia interminable. No habían encontrado especies interesantes. Las esperanzas eran pocas tras 4 días de intensas búsquedas. Por eso, decidieron inspeccionar una zona de mayor altitud como último intento, ya que la vegetación cambia con la altitud.
Mientras caminaban por el bosque, el equipo escuchó unos monos aulladores y, a pesar de que la mayoría del grupo siguió caminando, atrás se quedaron Álvaro Pérez y Jorge Zambrano tratando de avistar a los monos.
Álvaro es botánico especializado en magnolias, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Jorge, en cambio, es uno de nuestros guardaparques de la reserva Canandé con experiencia en la identificación de Magnolias canandeanas y Magnolias dixonii, ambas endémicas del bajo Chocó ecuatoriano.
Los dos agarraron sus binoculares y comenzaron a seguir a los monos aulladores que brincaban entre árboles, cuando de repente Álvaro dice: "¡Aquí está, aquí está!" Mientras tanto, el resto del equipo que se había adelantado ven a Álvaro señalando un punto en el que posiblemente se podían encontrar los monos. Sin embargo, y para sorpresa de todos, su llamada era por una magnolia que él acababa de ver.
Parecía como si los monos hubieran guiado a los agudos y expertos ojos de Álvaro hasta donde se encontraba un pequeño árbol de unos 10m, aparentemente común, pero que se revelaba como una magnolia.
Es así como entre la emoción, asombro e incredulidad, Álvaro comenzó a observar meticulosamente este árbol juvenil, el cual aún no ha dado frutos ni flores. Sin embargo, logró identificar otras características que hacen creer que efectivamente ese árbol es de la especie magnoliácea y muy probablemente no descrita por la ciencia.
De esa forma, unos monos aulladores guiaron a nuestro equipo de expedición a encontrar una posible magnolia en estado juvenil justamente fuera de la reserva Buenaventura. Actualmente, Álvaro está haciendo los análisis pertinentes a las muestras de la planta que tomó, por lo que pronto tendremos mayor información de este descubrimiento.
Este hallazgo destaca la importancia de nuestro trabajo de conservación. Estamos armando expediciones para encontrar especies no conocidas, también fuera de nuestras reservas para poder protegerlas. Las amenazas de la deforestación, la actividad agropecuaria y minería son cada año más fuertes. Gracias a nuestro socio Wilhelma Zoo ya protegemos el predio aledaño a tan solo seis semanas del descubrimiento.
